miércoles, 30 de mayo de 2012

Aprendiendo y aprehendiendo.

¡Hola compañeros!

Tras terminar el curso de Urgencias, del que ahora comentaré algo, nos vamos adentrando poco a poco en el proceloso mar de la Pediatría. Vamos un poco amilanados al principio, como el polluelo que sale del cascarón. Por esto mismo, los avances que damos y las cosas que aprendemos, por humildes que sean, suponen un gran salto de calidad y un gran avance en el desarrollo de nuestra actividad. Y lo que es más agradable y motivador,estos avances se notan cada día que pasa. En estos momentos iniciales cada gota de conocimiento y práctica que estamos adquiriendo contribuyen a una gran mejora que nosotros mismos percatamos sin dificultad dentro de nuestras modestas capacidades. Y es, cuanto menos, ilusionante.

En realidad, hoy hemos terminado oficialmente nuestro cursos de Urgencias con la última hora de la clase de Deshidrataciones. Ha sido un buen curso y una buena introducción teórica para lo que nos espera los próximos años. Ha servido para refrescar conocimientos que otrora fueran adquiridos y para conocer algún concepto práctico para llevarlos a cabo en la clínica. Conforme nos vayamos enfrentando personalmente a cada una de las patologías iremos asentando más y mejor esos conceptos que en teoría ya conocemos. A destacar las clases de fluidoterapia y deshidrataciones por su gran campo práctico. Espero colgar pronto y poner a disposición de los compañeros un esquema-resumen del tratamiento de las deshidrataciones próximamente.

Por otro lado durante la jornada en el hospital hemos acudido cada a uno al servicio donde comenzaremos en junio las rotaciones. Como yo comienzo en el C.S. La Flota he estado en Maternidad y con el busca de paritorio y cesáreas compartiendo con mis compañeras su rotación. Me ha parecido realmente ameno e interesante y creo que he adquirido buena base en la exploración del recién nacido sano para comenzar allí en agosto. Creo que también para asistir a un parto o cesárea pero la incertidumbre que conlleva enfrentarte solo a aquello me impiden ser tan optimista, al menos a priori. Con tiempo y esfuerzo lo conseguiremos.

Las guardias son un mundo aparte. La carga de trabajo y el compañerismo que reina en el ambiente unido a la novedad para nosotros suma una mezcla de emoción y fatiga muy interesante.

Durante mi primera guardia la Urgencia fue muy dura. Muchos pacientes y que requerían mucho tiempo para tratarlos como es debido. Yo no tenía otra referencia para comparar pero mis compañeros la describen con dos palabras que solo se diferencian en una letra: "invernal" e "infernal". La enorme generosidad y compañerismo de los adjuntos y residentes que me acompañaban esa noche me permitieron hacerme cargo de un box durante la etapa de mayor afluencia de pacientes para ir aligerando. Digo generosidad y derroche de compañerismo porque me supervisaban después cada paciente con lo que me libraban de esa lógica tensión e incertidumbre de las primeras guardias. Apenas pude dormir media hora esa noche y al día siguiente tuve que asistir al curso de saliente, con lo que el cansancio, las emociones vividas y el esfuerzo hacían que distorsionara negativamente un poco lo que había sido la guardia. Ya desde el día siguiente comencé a valorar objetivamente lo que significó para mí enfrentarme cara a cara con el paciente en mi primera noche en el hospital.

La segunda estuve con otra compañera de primer año y luego solo en un Box, en lo que fue una continua atención de pacientes. Por supuesto con una retaguardia de residentes y adjuntos de lujo que nos apoyaban en cada paciente y duda que teníamos.

A continuación expondré un pequeño resumen sobre el cuadro clínico y tratamiento de la varicela, que en la segunda guardia fue una de las patologías estrella de la Urgencia.

1 comentario:

  1. Enhorabuena!!!
    Eres un verdadero R1 de Pediatría. Tus comentarios así lo reflejan... Todos hemos pasado por ahí y entendemos tus sentimientos... Me recuerdas a mí cuando empecé. Gracias por tu optimismo y ánimo!!!

    ResponderEliminar